Tras la repentina muerte de Benito Juárez, Porfirio Díaz insistió en su deseo de ser Presidente de México. Impidió la reelección de Sebastián Lerdo de Tejada, Díaz –militar experto y héroe de muchas batallas- a través de un movimiento conocido como la revolución de Tuxtepec, se hizo del poder, y no lo abandonó sino hasta 30 años después, tiempo en el que transformó al país en lo económico, educativo, cultural y social. Por ser un personaje controvertido, odiado unas veces y en otras admirado, Porfirio Díaz se convirtió en un dictador, pero la realidad de este personaje es mucho más compleja. Su historia tuvo luces y sombras, aciertos y errores. Verás también que por no retirarse a tiempo y ocasionó tal descontento social que empujó al país a una lamentable revolución armada.